CERCANA IMPLOSIÓN DE LA UNIVERSIDAD Por Alexis Morales Cales – 7MAY17

CERCANA IMPLOSIÓN DE LA UNIVERSIDAD

Por Alexis Morales Cales – 7MAY17

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Las opiniones sobre la situación y el futuro de la Universidad de Puerto Rico están matizadas en dos extremos por la política y la falta de conocimiento. Hay sentimentalismo y hay desprecio del principal centro docente. Lo que está pasando es lo que ha pasado desapercibido: un proceso histórico conducente a la implosión de la universidad.

La senda a la implosión comienza con la pérdida del rumbo originalmente trazado. La UPR tenía el propósito de ayudar a crear un nuevo país. Que sería diseñado y construido con el talento de los egresados. Por lo tanto, las especialidades que se ofrecían iban dirigidas al mercado del trabajo del nuevo país. Hacía falta un proyecto de alfabetización y por ende hacían falta maestros. Hacía falta un proyecto de infraestructura, y por lo tanto hacían falta ingenieros, arquitectos y profesiones relacionadas. Y así se diseñó un currículo dirigido a llenar necesidades del nuevo pais.

A partir de 1942 el entonces rector Jaime Benitez añade a la oferta academica los requisitos humanísticos. Tenía la convicción de que un profesional debía tener nociones básicas de historia, literatura y otras materias complementarias para ser un ser humano completo. Posteriormente Benítez se alió a legisladores como Ernesto Ramos Antonini para ofrecer becas a estudiantes de escasos recursos.

Mientras se siguió el rumbo trazado, la Universidad de Puerto Rico fue exitosa. Pero en determinado momento se perdió el rumbo original por una serie de veredas sin determinar su dirección final. El dejar camino por vereda fue el principio de la decadencia.

Una de esas veredas que se convertirían en caminos sin salida fue la conversión de cursos complementarios en bachilleratos. Bachillerato en Filosofía. ¿En qué empresa contratan brigadas de filósofos? Lo mismo podemos decir de Ciencias Sociales como especialidad. Y menos práctico el Bachillerato en Estudios Generales. Un poco de todo para ser un especialista en nada. Así la universidad se convirtió en entrenamiento para el desempleo. Posteriormente, carreras que eran buenas fuentes de empleo se fueron saturando. Los graduados de Educación tenían que esperar años para conseguir trabajo, y ya no hay trabajo para ellos. De comunicaciones se siguen graduando cientos de estudiantes para un mercado que hace años comenzó a despedir en lugar de reclutar.

Otra de los caminos sin salida que se crearon en la UPR fue la burocratización excesiva y alarmante. Cada departamento de la UPR sufrió la misma burocratización llegando al extremo de lo absurdo. Llegó el momento en que el Departamento de Terrenos y Edificios se subdividió al punto de tener la División de Candados y Cerraduras.
Confundió más el rumbo la otorgación de derechos a los empleados no docentes. En ese sentido se empezó bien con ofrecer un salario justo, un buen plan médico y buena pensión de retiro. Entonces se comenzó a convertir privilegios en derechos. Se notaba que muchos empleados se iban de compras tan pronto se les entregaba el cheque el día de pago y regresaban a la hora de ponchar. Una mente sensata propuso que se entregara el cheque después de las dos. Pero las presiones del sindicato llevaron a otra solución. Darles dos horas a los empleados para que cambiaran el cheque. Mire cómo muchos usaban esas dos horas. Se iban a las once cruzando el puente de la Avenida Gándara, para cambiar el cheque en la chequera al lado del cuartel. De ahí subían para hacer alguna compra en el entonces próspero centro de Rio Piedras. Luego subían a pagar la deuda en el Restaurant El Obrero y de paso almorzar y darse una o dos cervezas. Eso no me lo contaban, yo almorzaba en El Obrero cuando trabajaba como maestro pero solamente tenía la hora de almuerzo. Una vez almorzaban, esos empleados seguían su ruta de compras en Topeka. De ahí que se hablaba del “día del topekaso”.

El irse a las once tenía una ventaja. A partir de las doce era hora de almuerzo y no contaba para efectos de la asistencia. El tiempo empezaba a contar a la una, que sería la segunda hora concedida por el convenio. Regresaban al trabajo a las dos si no conseguían que un amigo ponchara por ellos. El día de cobro era el día de menos actividad en la UPR.

Los celos y la competencia feroz han sido parte del comején de la universidad. Doy un botón como muestra. Había en la universidad una división denominada Centro de Estudios Etnológicos. Dirigido por el Dr. Pedro Escabí Agostini. El Dr. Escabí dirigió proyectos importantes de investigación. Se fomentó la identidad cultural del puertorriqueño a la vez que se formaban talleres de trabajo.

Cuando ya llevaba casi 40 años en esas labores, y habiendo trabajado simultáneamente como profesor y director de la Tuna de la UPR, el Dr. Pedro Escabí comenzó a hacer planes para retirarse por razones de salud. Nos reunió a los que habíamos laborado con él desde la etapa de estudiantes, y nos presentó un plan. Iba a recomendar a alguien del grupo, que cualificara por su preparación, para sustituirlo. Nos daba pena el retiro del Dr. Pedro Escabí, pero estábamos resueltos a verlo satisfecho completando nosotros su labor. Estando en esa deliberación, llegó una de esas batatas administrativas diciendo: “Escabí, como usted se va a morir pronto, debe ir entregando todo el material que ha ido acumulando.” Vimos el efecto de esas palabras en el gran profesor. Con su rostro decaído, nos dijo: “No se van a dar ese gusto”. El Dr, Escabí se retiró sin que pudieran tenerlo de asesor dándole los créditos a otro. La administración prefirió cerrar esa división.
Lo anterior es una muestra de las muchas muestras de los celos, la competencia y las acciones viles que han carcomido lo que fuera la esperanza del país. De lo que fue, solamente quedan los edificios.
Siguieron cambiando camino por vereda sin salida al buscar cantidad en lugar de calidad. Mientras a los profesores se les aumentaron los requisitos para solicitar y más requisitos aún para cátedra, se rebajaron los requisitos de entrada a los estudiantes con el fin de tener más matricula. Algo contradictorio, que un profesor de excelencia tengq como requisito haber publicado en revistas profesionales o libros algo sobre su materia, a los solicitantes para estudiar no se le requieran tan siquiera destrezas en lectura y redacción.

Ya en 2006 se venía planteando la necesidad de reestructurar la UPR. Había consenso en la necesidad de hacerlo, pero no en la forma ni el momento de hacerlo. La política estaba dominando demasiado la universidad. Tras la huelga de 2010, las exigencias de la Middle States les hicieron ver a los jerarcas de la universidad que no se podía posponer por mucho tiempo la reestruturación. Había que hacerla pronto. Pero mientras tanto, había que sacarle el jugo a la institución. Ese fue el momento de repartirse el botín y preparar los botes salvavidas antes de que se hundiera el barco. Esa fue la causa del saqueo y el uso de fondos para propósitos privados. Igualmente la repartición de becas entre los hijos e hijos de los amigos. Todo eso confiando en que finalmente se haría la implosión de la universidad y con ella la destrucción de la evidencia del saqueo.

Apareció un personaje que cambió esa parte del plan. Anaudi Hernández ha señalado a figuras que pueden contar lo que pasó en la UPR a cambio de inmunidad. La repartición de dinero del campus entre jerarcas, las becas inmerecidas y otros asuntos tétricos.

Ya no hay que pensar mucho para implosionar la universidad. Ni hay que preocuparse por la reacción del país ante esa implosión. Solamente hay que dejar que siga la huelga y que la universidad pierda las acreditaciones y con ella los fondos federales que la mantienen con vida artificial. La implosión de la UPR es aceptada or todos los que pudieron ayudar a evitarla pero ahora dicen ese muerto no lo cargo yo. Tienen la ayuda de los que se supone aboguen por salvar la institución. La Asociación de Profesores Universitarios y unos pocos huelguistas profesionales.

¿Por qué cooperan esos grupos en la colocación de la carga de explosivos que derrumbará la UPR? Porque creen que una vez implosionada, serán ellos los que tomen control total en la reconstrucción, para que la universidad sea lo que la voluntad de ellos disponga. Lo que no saben, o por lo menos no sabían, es que las cargas de explosivos han sido colocadas también bajo sus pies. Una vez implosione la UPR, se les dirá a los profesores y demás empleados: ¡Pa fuera! ¡Pa la calle!

Se harán convocatorias para las distintas plazas de arriba abajo, y todos los interesados tendrán que solicitar para empezar de nuevo. Compitiendo con los nuevos solicitantes. Por supuesto, en la selección se tomará en cuenta quién ha sido quién en la universidad. Por supuesto que los profesores activistas no pasarán. Por supuesto que los huelguistas profesionales estarán impedidos de entrar de nuevo por causa de los cargos que se les someterán próximamente.

No hay que culpar a la presente administración gubernamental ni a la anterior, ni a ninguna de las anteriores. La Universidad de Puerto Rico se convirtió en gobierno aparte. Ha tenido los mismos males del gobierno central. Y tiene el mismo final del gobierno central: la quiebra.

Ese es el futuro cercano de la universidad. Cuando digo cercano puede ser desde un mes hasta dos años. Posiblemente sea tan repentino como unas semanas. La implosión viene.

 

HARVARD STUDENT: ‘DON’T TEACH FOR AMERICA’

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HARVARD STUDENT: ‘DON’T TEACH FOR AMERICA’

By Valerie Strauss – October 24, 2013 

https://www.washingtonpost.com/news/answer-sheet/wp/2013/10/24/harvard-student-dont-teach-for-america/?utm_term=.6570933a70ed

Year after year, Harvard University is one of the leading contributors of new graduates to the teacher corps of Teach For America. The latest statistics for the 2013 corps show Harvard and Vanderbilt University tying for No. 1 among medium-sized universities, with 45 each. (The University of Texas at Austin was the biggest contributor, with 73 graduates.) But not all Harvard students think highly of Teach For America.  Here is a smart piece from the Harvard Crimson— which I am publishing with permission from the student newspape — written Sandra Y. L. Korn ’14. Korn is a Crimson editorial writer who is concentrating her studies on the history of science and studies of women, gender, and sexuality. You can follow her on Twitter @sandraylk.

 

By Sandra Y.L. Korn

Last month, I got an email from a recruiter. An associate of Teach For America, citing a minor leadership role in a student organization as evidence that I “have distinguished [myself] as a leader here on Harvard’s campus,” asked me to meet with Harvard’s TFA representative on campus. Dropping phrases like “race and class,” “equal opportunities,” and “educational injustice,” the recruiter promised that I could have a significant impact on a classroom in an underserved community.

I have thought for many years about teaching high school history. But I stopped replying to this email after a few exchanges.

I am not interested in TFA.

For one, I am far from ready to enter a classroom on my own. Indeed, in my experience Harvard students have increasingly acknowledged that TFA drastically underprepares its recruits for the reality of teaching. But more importantly, TFA is not only sending young, idealistic, and inexperienced college grads into schools in neighborhoods different from where they’re from—it’s also working to destroy the American public education system. As a hopeful future teacher, that is not something I could ever conscionably put my name behind.

Princeton alumna Wendy Kopp originally founded TFA with the mission of filling teacher shortages in U.S. public schools. The program, which helps young college grads find placements teaching in public schools after they graduate from college, combines the persistence of a five-person recruiting team with the cache of a competitive on-campus-interview process. It has quickly become one of the most popular destinations for Harvard seniors after graduation.

 

Clearly, some Harvard students still believe that TFA’s model of recruiting young idealists, throwing them into five weeks of intensive training, and then placing them into schools in neighborhoods very unlike the ones they came from is truly the answer to everything from income inequality to underfunded public school systems. Perhaps they even think that teaching is such an unattractive profession that bright college graduates should be bribed with a feel-good resume booster to fill the vast shortage of competent teachers in the United States.

But it has become increasingly clear to anyone who thinks critically about teaching that there’s something off with TFA’s model. After all, TFA alumni repeatedly describe their stints in the American public education system as some of the hardest two years of their lives. Doesn’t it bother you to imagine undertrained 22-year-olds standing in front of an crowded classroom and struggling through every class period? Indeed, most of the critiques of TFA in The Crimson have focused on students’ unpreparedness to teach.

However, unpreparedness pales in comparison to the much larger problem with TFA: It undermines the American public education system from the very foundation by urging the replacement of experienced career teachers with a neoliberal model of interchangeable educators and standardized testing. If TFA intended to place students in schools with insufficient numbers of teachers, it has strayed far from its original goal. As an essay by Chicago teacher Kenzo Shibata asked last summer, “Teach For America wanted to help stem a teacher shortage. Why then are thousands of experienced educators being replaced by hundreds of new college graduates?” Journalist James Cersonsky notes that veteran teachers and schools alike may suffer from this type of reform: “Districts pay thousands in fees to TFA for each corps member in addition to their salaries—at the expense of the existing teacher workforce. Chicago, for example, is closing 48 schools and laying off 850 teachers and staff while welcoming 350 corps members.”

Chicago is not the first city where Teach For America has tried to replace veteran teachers with new recruits. Two years ago, The Crimson quoted the president of the Boston Teachers’ Union as saying, “Teach For America claims that it does not come in and take positions from incumbent members. That is a lie. They are doing it in Boston…Their arrogance is appalling.” Cersonsky and blogger EduSchyster have meticulously documented TFA’s connections to dozens of charter schools as well as education reform advocacy organizations that focus on standardized testing and privatization instead of grassroots community involvement and student voices. In doing so, TFA is working directly against the interests of teachers, students, and communities alike. Neoliberal school reform is the true “educational injustice” here.

Happily, Chicago does provide a model of truly community-driven and progressive education advocacy. Last summer, the Chicago Teachers’ Union organized with parents and students to advocate for quality public education including smaller class sizes, more staff like school nurses, less standardized testing, and progressive taxation structures for school funding.

I don’t mean to vilify students who’ve chosen to recruit for TFA—I’m sure they have only the best intentions of helping underserved students—but I would like to call on my classmates and current TFA corps members to reconsider their decision to be part of this program. TFA has positioned itself as an ethical alternative to Wall Street for college seniors looking for a short-term commitment. We should all have questions about how much we can actually help to fix structural problems with just a month of training and a few years of work.

 

POR LA LIBRE EL ACOSO LABORAL EN PUERTO RICO

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POR LA LIBRE EL ACOSO LABORAL EN PUERTO RICO

Por Laura M. Quintero

15 de mayo de 2015

http://www.noticel.com/noticia/175794/por-la-libre-el-acoso-laboral-en-puerto-rico.html

 

El acoso laboral en Puerto Rico afecta a más de la mitad de la población y es más severo que en Estados Unidos, donde solo en días de ausencia representa un costo de $300,000 millones para los patronos. 

Eso arrojó el primer estudio nacional de acoso laboral, realizado por la organización sin fines de lucro The Workplace Bullying Alliance, que se presentará hoy viernes en la Universidad del Turabo.

Esta OSFL se fundó hace dos años con el objetivo de prevenir el acoso laboral en P.R. y en los mercados hispanos de EE.UU. ante el desconocimiento que encontraron que había sobre el tema.

El director ejecutivo, Waldemar Serrano, explicó que el estudio se llevó a cabo con una muestra aleatoria de 2,300 personas de sobre 330 entidades locales en todos los municipios e islas-municipios, que incluye desde empresas privadas, agencias gubernamentales, universidades, organizaciones sin fines de lucro y uniones obreras.

Contó que el acoso laboral puede afectar psicológicamente a la persona, al punto de tener que dejar el empleo, ser recluida en un hospital psiquiátrico, tener ataques de pánico típicos de los veteranos de la guerra o atentar contra su propia vida o la de otros. Durante una conferencia educativa sobre el tema, un doctor de 62 años, que trabajaba en un hospital público, empezó a llorar desenfrenadamente y les agradeció porque dijo que “creía que estaba loco y hoy descubrí que lo que me estaba sucediendo con mi jefa era acoso laboral”.

La severidad del acoso laboral en Puerto Rico se debe en parte al desconocimiento, pero también a que “hace falta entender lo que es el liderazgo del siglo XXI”, opinó Serrano. Los patronos muchas veces carecen de medidas adecuadas de supervisión y de un sistema donde se pueda medir a las personas por su productividad, indicó.

Entre los hallazgos del estudio, se encuentra una correlación entre el acoso laboral y escolar, lo cual pudiera implicar que en el lugar de trabajo se están replicando patrones aprendidos en la escuela.

Aún más preocupante resulta que Puerto Rico carece de la legislación para atender estas prácticas, que para los efectos se terminan legislando desde la judicatura, según Serrano. El gobernador Alejandro García Padilla vetó en verano del año pasado, la “Ley para prohibir y prevenir el acoso laboral en Puerto Rico”, que permitía que el Sistema de Compensación por Accidentes del Fondo del Seguro del Estado pudiera reclamar del patrono los gastos incurridos por el tratamiento del trabajador afectado. 

“Si sufres de acoso laboral, vas a la unidad anti discrimen del Departamento de Trabajo, dices que eres víctima de acoso laboral y te van a decir que no pueden hacer nada por ti. El Fondo del Seguro de Estado, tampoco incluye tratamiento psicológico. No hay ley, ni política que la exija”, explicó Serrano.

En Puerto Rico ni tan siquiera existen estadísticas de acoso laboral porque no se le exigen este tipo de datos a la Junta Reglamentadora de Trabajadores. 

Vea también

LOS EFECTOS DEL ACOSO LABORAL O “MOBBING”

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LOS EFECTOS DEL ACOSO LABORAL O “MOBBING”

 Por Maité Llerandi

sábado, 10 de diciembre de 2016

http://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/losefectosdelacosolaboralomobbing-columna-2270748/

La Constitución de Puerto Rico establece, en su Carta de Derechos, que la dignidad del ser humano es inviolable y que todos somos iguales ante la ley. Llevar a cabo una conducta que marca una diferencia en un individuo se considera un acto discriminatorio. El lugar de trabajo no es la excepción. La interacción y el comportamiento ante colegas, patronos y compañeros de trabajo deben ser de respeto y libre de maltrato hacia toda persona. 

Un acto de acoso laboral se denomina “mobbing”.  Esta modalidad de acoso puede llevarse a cabo de modo verbal o físico,  por parte de un superior con poder hacia otro empleado con menos poder. Este puede tener lugar de manera directa o indirecta. Según Zapf y Leymann (1996), las conductas que este concepto abarca en el lugar de trabajo pueden ser: el aislamiento social, las amenazas verbales, el maltrato físico, difundir rumores, hacer chistes ofensivos, no ofrecer tareas para realizar, burlas, rechazo e insulto, entre otros. Por su parte, Salin (2003) señala que el acoso laboral es una serie de comportamientos negativos repetidos persistentemente hacia uno o más  individuos, que provocan un desequilibrio de poder y crean un ambiente de trabajo hostil.

De haber un conflicto en el ambiente laboral se debe diferenciar entre un conflicto interpersonal y el acoso laboral o mobbing. Un conflicto interpersonal es una situación entre dos trabajadores en la cual existen diferencias y situaciones entre ambos y suele haber simetría o igualdad en los protagonistas, es decir, que no existe diferencia de poder entre ellos. En el mobbing vemos una relación asimétrica en la que el comportamiento se produce desde el dominante (jefe) hacia el dominado (empleado), existiendo una finalidad por parte del victimario en la cual los hechos son de manera frecuente.

El conflicto laboral se soluciona mediante diálogo, sanciones y mediando la situación. De existir un acoso laboral, el paso a seguir es distinto. Si el acoso viene de parte de un patrono, entonces se debe trabajar de manera escalonada reportándolo a un superior del victimario. Si la situación no se soluciona es posible orientarse legalmente, ya que existen diversas leyes que prohíben esta conducta. Las leyes pertinentes a esta situación son: Ley de Derechos Civiles, Ley Contra el Hostigamiento Sexual, Ley 100, Ley federal y local 115, Ley ADEA, y Ley ADA.

El ser víctima de acoso laboral o mobbing puede tener consecuencias psicológicas. La victima puede padecer de ansiedad o estado de ánimo depresivo. La secuela puede ser patológica, como también puede afectar su vida en general, como la socialización, puede haber deterioro en su personalidad como tornarse hostil, obsesiones, nerviosismo, hipersensibilidad, alteración del deseo sexual.

Es muy común que la persona sienta miedo de asistir a su lugar de trabajo causado por el ambiente que la persona puede percibir como peligroso. Cuando el ser humano, nuestro cerebro, detecta algún peligro (en este caso el ambiente laboral), reaccionamos de dos maneras: enfrentándolo o huyendo. La neurociencia ha estudiado el proceso de nuestro cerebro y cómo actúa el ser humano ante lo que percibimos como peligro. En nuestro celebro se activa la “alarma”, que toma lugar fisiológicamente en nuestro sistema límbico, lo que le llamamos “reptiliano”, ya que lo asociamos con una amenaza para de esta manera evitar el dolor que nos causa la situación que enfrentamos. Por esta razón generalmente la victima puede comenzar a ausentarse, a llegar tarde a su lugar de trabajo y a experimentar lo antes mencionado.

El acoso laboral es peligroso para la salud mental de la persona por el hecho de que asistir a su trabajo es una necesidad para la sobrevivencia, y generalmente la persona se obliga a enfrentarlo sin desearlo. En este tiempo que la victima vive la situación se agravan los efectos que la problemática laboral le causa.

Mientras más dure el tiempo en esa situación, mayor es la consecuencia psicológica en la víctima. Por esta razón es recomendable buscar ayuda de un psicólogo a la brevedad posible. De esta manera, los síntomas no se agravan y se trabaja con el área emocional que haya sido afectado por el acoso laboral. 

 

 

LA DICTADURA DEL CONCORDATO UNIVERSITARIO I Y II Por Jaime Benson (2015)

“Los continuos cierres forzosos ilegales e inconstitucionales del campus de Río Piedras luego de celebrar asambleas estudiantiles amapuchadas y anti-democráticas (como ensayo de la inconstitucional asamblea de status que propone el independentismo para resolver nuestro status político),  por los grupos para-policiales y para-militares de los encapuchados de la UJS, el PPT y la OSI, que le privan al resto de la comunidad universitaria sus derechos de asociación y expresión. Son avalados y legitimados por el Concordato con la mal llamada política de no-confrontación. Dicha política legítima e incentiva la violencia y abierta confrontación contra la mayoría de la comunidad universitaria por parte de dichos grupos políticos extremistas con total impunidad. Los legítimos intentos de la anterior Junta de Síndicos de hacer valer el actual Estado de derecho, al sancionar  a los que agredieron físicamente a la anterior rectora, doctora Ana Guadalupe y al pasado Jefe de Seguridad del Recinto son abiertamente saboteados por la actual Junta de Gobierno al dejar sin efecto las suspensiones contra los agresores.”

“Peor aún, el encabezar  cierres forzosos violentos del campus universitario  se ha convertido en un trampolín para ascender a posiciones bien remuneradas en la jerarquía universitaria, la Fortaleza y la Legislatura, como ilustran los casos de René Vargas, Arturo Ríos Escribano y Manuel “Comida de Perro” Natal. El concordato auxiliado por la oligarquía neo-nacionalista mediática pretende legitimar el absurdo entendido que los predios universitarios gozan de una soberanía política equivalente a la que le concede inmunidad diplomática a los predios de una embajada en cualquier país y que por tanto el espacio universitario constituye un “limbo jurídico” al exterior de la Constitución,  las leyes federales y estatales, en la que no pueden incursionar las fuerzas del orden público para hacer valer las prerrogativas constitucionales, las leyes y la protección de los derechos de los no violentos.  De esa forma, le conceden de facto el monopolio de la violencia a los grupos para-policiales y para-militares de los encapuchados en los predios universitarios,  quienes a gusto y gana decretan cierres forzosos, en los que armados con bates y tubos determinan arbitrariamente quien entra y quién sale del campus universitario.”

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La dictadura del concordato universitario I y II

Por Jaime Benson 2015 

I.

“En ese proceso de intentar tornar la Universidad en un muro de contención contra el espontaneo y democrático crecimiento.”

Ante el comienzo hoy 21 de enero del segundo semestre del corriente año académico 2014-15, en el sistema de la Universidad de Puerto Rico, es menester reflexionar sobre el agudo deterioro de la Universidad del Estado y sus efectos sobre nuestro futuro, como consecuencia de la institucionalización en la misma durante los últimos años de la dictadura de lo que el doctor Arturo Torrecilla clasificó como el “Concordato Universitario” en sus dos recientes excelentes libros titulados; La Universidad de Puerto Rico: El Theme Park del intercambio imposible (2011) y El etnoespectáculo (2015). Primero es preciso clarificar los términos y la cronología de los acontecimientos que han resultado en la configuración de la tiranía en el espacio universitario de dicho grupo político melón.

La Universidad de Puerto Rico desde su fundación en 1903, constituyó hasta recientemente un espacio abierto, plural y democrático para la formación de nuestro futuros profesionales, empresarios, científicos, artistas, políticos e intelectuales; la divulgación y producción del conocimiento, así como la convivencia y el choque de las más diversas corrientes de pensamiento, la rigurosa reflexión académica-intelectual y los debates de altura sobre política pública. Ello fue así, inclusive en las épocas de mayor polarización político-ideológica en el plano mundial, nacional y local, como fueron los casos de la guerra civil española (1936-39) en la que la Universidad acogió a múltiples intelectuales del exilio republicano español y la guerra fría (1945-1989) en que albergó a intelectuales locales de corrientes de pensamiento tan dispares como Francisco Matos Paoli, George Fromn, Reese Bosthwell,  Gonzalo Córdova y Jenaro Baquero entre otros.

En el contexto de nuestro marco constitucional jurídico americano y de la Ley Universitaria de 1966, la Universidad de Puerto Rico logró ejercer su relativa autonomía durante las pasadas décadas acogiendo entre su personal docente a la amalgama de corrientes filosóficas, políticas e ideológicas que constituyeron el pensamiento humano contemporáneo, reivindicando el principio de mérito sobre las lealtades político-partidistas. Hasta que con el fin de la guerra fría, el desgaste del sistema político-económico colonial y el apogeo masivo del movimiento estadista, aquellos que históricamente habían sido incluidos, albergados y acogidos dentro de una cultura institucional universitaria de tolerancia y respeto por las ideas y tendencias políticas minoritarias; comienzan a cooptar los puestos administrativos en la jerarquía universitaria como parte de un proyecto cuyo fin estratégico es que la Universidad y otras instancias culturales se constituyeran en cabeza de playa para detener la estadidad.

 

En ese proceso de intentar tornar la Universidad en un muro de contención contra el espontaneo y democrático  crecimiento entre nuestro pueblo de la aspiración legítima a la igualdad ciudadana y política, el Concordato adopta una clara política de exclusión, discriminación y persecución contra toda aquella persona o corriente de pensamiento que no concuerde con su objetivo de  obstaculizar  y sabotear el ejercicio libre y democrático de auto-determinación de nuestro pueblo. Se entroniza el pensamiento único en el ámbito universitario. No se respeta la diversidad y el balance de corrientes políticas y de pensamiento en su máximo organismo directivo, sino que se desmantela una Junta de Síndicos diversa y plural y sustituye por una monolítica Junta de Gobierno en que todos sus miembros son melones.

Al ser una posición defensiva partiendo de la débil posición de defender lo indefendible: el mantenimiento del anacrónico y desgastado “status quo” colonial, así como el atosigarnos la independencia a la cañona. Ello ante la incapacidad del independentismo en formular un proyecto soberanista de futuro que implique ampliar los derechos ciudadanos, las libertades democráticas y un desarrollo económico progresivo que amplié la justicia social en lugar de la  regresiva, autocrática y salvaje actual propuesta independentista. Se recurre a  la institucionalización de la dictadura del ‘Concordato Académico’ en la Universidad como modelo que prefigura el tipo de sociedad al que se aspira bajo la soberanía política anhelada.

 

II.

“El encabezar cierres forzosos violentos del campus universitario se ha convertido en un trampolín para ascender a posiciones bien remuneradas en la jerarquía universitaria.”

 

…hace 4 horas (4:20 am) concluí la primera parte de esta columna puntualizando que la institucionalización de la dictadura del Concordato Universitario en la Universidad de Puerto Rico, tiene como objetivo estratégico no tan solo convertir nuestro Primer Centro Docente en un dique antidemocrático contra el empuje transparente y democrático de nuestro pueblo hacia la Estadidad, sino también prefigurar la sociedad a la que aspira dicho grupo melón de algún día lograr la independencia para Puerto Rico. Una sociedad monolítica-totalitaria de pensamiento único, en que las nomenclaturas culturosas nacionalistas y comunistoides universitaria radicalizan la dejada sin efecto del Estado de derecho plural y democrático vigente en la Universidad como antesala a su eventual desmantelamiento  en todo Puerto Rico.

Los continuos cierres forzosos ilegales e inconstitucionales del campus de Río Piedras luego de celebrar asambleas estudiantiles amapuchadas y anti-democráticas (como ensayo de la inconstitucional asamblea de status que propone el independentismo para resolver nuestro status político),  por los grupos para-policiales y para-militares de los encapuchados de la UJS, el PPT y la OSI, que le privan al resto de la comunidad universitaria sus derechos de asociación y expresión. Son avalados y legitimados por el Concordato con la mal llamada política de no-confrontación. Dicha política legítima e incentiva la violencia y abierta confrontación contra la mayoría de la comunidad universitaria por parte de dichos grupos políticos extremistas con total impunidad. Los legítimos intentos de la anterior Junta de Síndicos de hacer valer el actual Estado de derecho, al sancionar  a los que agredieron físicamente a la anterior rectora, doctora Ana Guadalupe y al pasado Jefe de Seguridad del Recinto son abiertamente saboteados por la actual Junta de Gobierno al dejar sin efecto las suspensiones contra los agresores.

Peor aún, el encabezar  cierres forzosos violentos del campus universitario  se ha convertido en un trampolín para ascender a posiciones bien remuneradas en la jerarquía universitaria, la Fortaleza y la Legislatura, como ilustran los casos de René Vargas, Arturo Ríos Escribano y Manuel “Comida de Perro” Natal. El concordato auxiliado por la oligarquía neo-nacionalista mediática pretende legitimar el absurdo entendido que los predios universitarios gozan de una soberanía política equivalente a la que le concede inmunidad diplomática a los predios de una embajada en cualquier país y que por tanto el espacio universitario constituye un “limbo jurídico” al exterior de la Constitución,  las leyes federales y estatales, en la que no pueden incursionar las fuerzas del orden público para hacer valer las prerrogativas constitucionales, las leyes y la protección de los derechos de los no violentos.  De esa forma, le conceden de facto el monopolio de la violencia a los grupos para-policiales y para-militares de los encapuchados en los predios universitarios,  quienes a gusto y gana decretan cierres forzosos, en los que armados con bates y tubos determinan arbitrariamente quien entra y quien sale del campus universitario.

Como corolario a la institucionalización de la dictadura del Concordato Universitario, la  burda falta de transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades universitarias en el manejo de los asuntos universitarios, incluyendo su presupuesto y finanzas,  es aceptada sin cuestionamiento por la prensa neo-nacionalista, los medios de comunicación, la APPU, la HEEND, el CGE, la UJS, el PPT, la OSI y el PIP. Los mismos sectores que le exigían vocalmente a la anterior Junta de Síndicos que abrieran sus libros, exhiben un silencio ensordecedor cuando en una reciente reunión de la Junta de Gobierno se descontinúo la transmisión de la misma en el preciso momento en que el presidente de la Universidad, el doctor Uroyoán Walker Ramos presentó su Plan de Ajustes presupuestarios ante la misma. En un momento en que se le ha reducido el presupuesto al Primer Centro Docente en más de $100 millones y se baraja la posibilidad de aumentar el costo de la matrícula para los estudiantes, la propuesta de recortes y ajustes presupuestarios de su presidente constituye un secreto de Estado. Y los “usual suspects” de siempre, ¡bien gracias!

 

 

 

 

PROFESOR JAMES P. CONLAN: UNA VOZ QUE NO LOGRAN CALLAR

 

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“Conlan esta mal de la cabeza… Lo demuestra cuando no tiene buena higiene, nunca se bañó desde una huelga a la otra con la misma ropa. La UPR debe pensar no mantenerlo en sus filas. Ian Camilo le hizo el favor de limpiarle el sucio de la cara.”
“Excelente joven, Puerto Rico necesita mas jóvenes como él. Líder estudiantil, excelentísimo educador y sobre todo líder de la juventud socialista. ¡Que viva Ian Camilo!”
Jeremy Rodriguez Correa (https://www.facebook.com/jeremyrc1) 9 de junio de 2017

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“Students are not workers. They have no right to strike. They have no right to a free or virtually free education under existing UPR law. Article 32 of the Reglamento General of the University of Puerto Rico (below) prohibits interference with the academic and administrative calendar. Interference with the academic calendar is a violation of the Reglamento, a violation of the conditions of attending the UPR, a tortious act, and a violation of the civil rights of other students and employees, including mine. Impeding access to educational and health services has recently been made a crime.” Prof. James P. Conlan

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 Yo trabaje de guardia de seguridad de Capitol Security Police en el Recinto de Rio Piedras de la UPR durante la huelga del 2010-2011. Yo vi las hortalizas sembradas frente a la Facultad de Ciencias Sociales y vi las matas de marihuana sembradas detrás de la Facultad de Derecho. Encontré a un “maestro budista” quien dormía con sus estudiantes en uno de los vagones/salones frente a los “4 Grandes”. Yo estuve en la Facultad de Ciencias Sociales durante la “Noche de las Camisas Negras”. Yo vi la cafeteria montada en Generales Nuevo donde los estudiantes cocinaban arroz, habichuelas y bistec encebollado mientras que sus padres peleaban con la policia para traerles agua. Los vi rompiendo puertas de salones para dormie con aire acondicionado. Los vi rompiendo las plumas comunales para banarse al aire libre.

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En esos meses yo vi con mis propios ojos el como el Recinto de Rio Piedras de la UPR fue convertido en una comuna, una canasta de anarquía y de desorden donde proyectaban películas revolucionarias en una sábana para la prensa frente a la Lázaro y cuando la prensa se iba, las quitaban y ponían películas pornográficas. 

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Yo fui estudiante del Profesor James P. Conlan. Es una persona seria, inmovible en sus convicciones y a diferencia de otras personas, tiene argumentos que sustentan sus posiciones.

El “problema” que tiene el Profesor Conlan es que el simplemente no se deja callar y/o intimidar.

El “problema” que tienen los que buscan silenciarlo y/o intimidarlo es que:

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A. El Profesor Conlan es abogado, egresado de la misma escuela de derecho de UPR. 

B. El Profesor Conlan es un jugador de Rugby y practicante de artes marciales de más de seis pies de alto.

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La práctica común de intimidar a través del discurso retorico y/o rodearte físicamente no va a funcionar con el.

Grande fue la sorpresa de un grupo de estudiantes en el 2011 cuando el Profesor Conlan llego al Portón #1 en pleno paro a entrar a su oficina. Cuando empezaron a gritar y guapearse, el Profesor Conlan dijo que no se le podía impedir la entrada a su lugar de empleo y que si le ponían las manos encima, el se iba a defender.

Ellos le fueron pa’encima y él se defendió. Entre 4 estudiantes le dieron varios tortazos.

Grande fue la sorpresa de este grupo de estudiantes cuando se dieron cuenta que lo único que lograron fue hacerlo enfadar. No pudieron cerrarle la boca y definitivamente no lograron meterle las manos.

Asi que ahora, en el 2017 un grupo de estudiantes ha cerrado nuevamente el recinto.

El 29 de marzo del el 2017 quedo grabado en vídeo un momento en el que un estudiante escupió al profesor Conlan, quien  llegó hasta los portones repartiendo copias de la sección de “estorbo público” en el Código Civil.

Un grupo de estudiantes le gritaban para que saliera de los predios cuando uno de ellos lo escupió y después le tiró agua en la cabeza cuando se había bajado a recoger los papeles que repartía.

El estudiante escupidor fue identificado como Jan Camilo Cintrón Moya, líder estudiantil de la huelga del 2010, mismo proceso en el que el profesor Conlan, agredió a un estudiante luego de intentar cruzar los portones. Entonces un puñado de estudiantes “le cayó encima”. A Cintrón Moya se le castigó con una suspensión de dos años pero la suspensión fue levantada y lo premiaron con un puesto de profesor en la misma universidad como maestro de la UHS, escuela superior que maneja la UPR.

Gabriel Díaz, “portavoz del portón de la entrada principal del recinto” dijo al día siguiente que: “Nos parece de antemano que la situación es lamentable, pero hay que recordar lo que el profesor Conlan ha hecho en el pasado, él estuvo el día anterior por los portones creando un ambiente de este tipo”

Díaz sostuvo que aunque no justifican el incidente ni de parte del alumno ni del profesor, lamentaron que “se concentre la conversación del día en un hecho que no duró más de 30 segundos”.

Portavoces del movimiento estudiantil del recinto de Río Piedras aseguraron que este acto “no representa el espíritu del movimiento estudiantil”

“Ante un paro exitoso y un piquete multitudinario y multisectorial, se presenta el profesor James Conlan, profesor con un historial de violencia hacia el estudiantado en clara provocación y en violación a la política de no confrontación que impera en nuestro recinto, decidió intentar romper línea de piquete y provocar a los estudiantes”, dijo Francisco Santiago, uno de los portavoces.

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El estudiante fue identificado como Ian Camilo Cintrón Moya, líder estudiantil de la huelga del 2010, mismo proceso en el que el profesor, James Conlan, agredió a un estudiante luego de intentar cruzar los portones y un puñado de estudiantes “le cayó encima”.

“El compañero [Cintrón Moya] decidió tomar acciones que no representan el espíritu de este movimiento”, subrayó Santiago.

“Hacemos un llamado a que se mantenga la política de no confrontación y a que la administración abra el diálogo nuevamente con el estudiantado y a que no haya provocaciones por parte de sectores en contra del paro para de esa manera disminuir incidentes lamentables cuya responsabilidad recaerá en la administración universitario y el gobierno de Ricardo Rosselló por mantener una posición de desinformación e intransigencia”, dijo el portavoz.

La portavoz del Movimiento Estudiantil, Loderay Bracero sostuvo que aunque el liderato estudiantil rechaza la violencia, el profesor Conlan ha mostrado en múltiples ocasiones que tiene un patrón violento contra los estudiantes y que el profesor llegó a la institución a exaltar a los estudiantes cuando sabía que el paro continuaba en pie.

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Por su parte, Eva Ayala líder de EDUCAMOS emplazó a la Universidad de Puerto Rico a que hagan una investigación sobre la conducta de agresividad que tiene el profesor Conlan contra los estudiantes  pues aseguró que este tiene un patrón agresivo.

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“Desde el punto de vista nuestro de lo que se está dando en la universidad, esa conducta del estudiante fue un evento aislado, nosotros como educadores creemos que el profesor incurrió en un error al ir a la institución cuando sabe que está cerrada y es un claro acto de incitación”, dijo Eva Ayala líder de EDUCAMOS sobre la comparecencia del profesor Conlan a la UPR.

En otras palabras lo escupen, lo golpean, le tiran sus papeles al piso y el agresor es él porque el incita a la violencia.

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En el 2015 el profesor Conlan entabló una demanda contra la Universidad de Puerto Rico, la Middle States Commision, la Mid-Atlantic Region Commission On Higher Education, el expresidente del Consejo General de Estudiantes, Guillermo Guasp Pérez y otras 25 personas y/u organizaciones por su descontento con las manifestaciones estudiantiles de la Universidad de Puerto Rico, en el campus de Río Piedras (UPR-RP) pero no la ganó.

El Tribunal Federal desestimó, este jueves, 1 de septiembre, esta demanda civil profesor porque los reclamos que este plantea “no cruzan la línea de lo concebible a lo plausible”.

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“Given the pervasive pleading flaws of the Amended Complaint, the Court finds that there is no possibility of crossing the line from conceivable to plausible” (Debido a los defectos del reclamo generalizado de la demanda modificada, la Corte encuentra que no hay posibilidad de cruzar la línea de concebible a plausible) lee las últimas líneas de la desestimación, que no le dan paso a los pedidos de Novel Disseisin, Nuisance, Entry, Waste, False Warranty y la Racketeering Influenced and Corrupt Organizations Act (RICO), entre otros reclamos “civiles, criminales, extranjeros, domésticos, leyes antiguas y modernas…”, según reza la desestimación, redactada por la jueza Carmen Consuelo Cerezo.

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La juez Consuelo Cerezo, quien entendió que lo realizado por Conlan estaba tratando de crear una teoría de conspiración por parte de profesores, trabajadores y estudiantes para que se le impidiese a él y a otros entrar y salir del campus del Recinto, desestimó el pleito porque esas conspiraciones “no exponen un acto concreto de ninguno de los demandados”, además de que “no hay base de ningún tipo sobre las alegaciones” de conspiración en el caso.

La demanda radicada por Conlan esbozaba: incertidumbre de a cuándo acabaría el semestre (daños de alrededor de $200 en boletos de viaje), extensión del semestre académico (daños porque el cambio de órdenes le costó alrededor de $500 por semestre) y tiempo restringido para llevar a cabo investigaciones en los semestres en los que el campus estaba cerrado (no dice cuánto, porque entiende que se calcularía por horas de trabajo y por días que no se suponía que impartiera clases, pero que tuvo que darlas).

Además de eso, Conlan reclamó agresiones por parte de estudiantes, el 6 de abril, antes de la asamblea que se celebró; la toma por la fuerza del campus del Recinto; algunos problemas matrimoniales, gracias a la extensión del semestre; ansiedad por el cese de las labores administrativas en la huelga del 2010; así como la fuerte confrontación que tuvo con estudiantes en el portón principal peatonal del Recinto, durante el paro de 48 horas del 2011; entre otros reclamos.

Cabe destacar que Conlan hizo referencia a las huelgas y/o paros que ocurrieron durante octubre del 2004, semestre de primavera del 2005, octubre del 2009 y 2010, noviembre y diciembre del 2010, abril del 2014 y marzo del 2016 por “impedir su derecho a entrar y salir del campus del Recinto”.

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Hay que admirar la valentía e integridad personal del Profesor Conlan. Yo el me hubiese buscado otro trabajo hace tiempo.

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REGLAMENTO GENERAL DE LA UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO, ARTÍCULO 32 – ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES EN LA UNIVERSIDAD

SECCIÓN 32.1- LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y ASOCIACIÓN Y EL ORDEN INSTITUCIONAL

El personal universitario tendrá derecho a expresarse, asociarse, reunirse libremente, formular peticiones, auspiciar y llevar a cabo actividades de toda índole de acuerdo con la Ley y los Reglamentos universitarios, siempre que ello no conflija con otras actividades legítimas y no interrumpa las labores institucionales o quebrante las normas establecidas para salvaguardar el orden, la seguridad y la continuidad de las tareas institucionales, y cumpla con los cánones de respecto propios del nivel universitario. Las actuaciones extracurriculares dentro de la Universidad se llevarán a cabo en forma libre y responsable.

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SECCIÓN 32.2 – NOTIFICACIÓN AL RECTOR Y SU PREVIA AUTORIZACIÓN

El uso de cualquier lugar en las facilidades universitarias para la celebración de actos, reuniones o ceremonias, requiere la previa notificación al rector o al funcionario en quien éste haya delegado, así como la previa autorización por el funcionario en cuestión.

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SECCIÓN 32.2.1- CRITERIOS PARA CONCEDER O DENEGAR AUTORIZACIÓN

El rector o el funcionario en quien éste haya delegado, concederá las autorizaciones liberalmente, asegurándose de que no existan dificultades tales como la celebración de más de una actividad en un mismo lugar a la misma fecha y hora, o su celebración en circunstancias que interrumpan las funciones universitarias.

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SECCIÓN 32.3 – RESPONSABILIDAD DE LOS AUSPICIADORES

A los fines de que no se interrumpa la labor docente y acto, reunión o ceremonia a celebrarse, serán responsables de los medios que se empleen para anunciarlos y de la adopción de las medidas necesarias para mantener el orden y la seguridad durante tales actividades.

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SECCIÓN 32.4 – NORMAS APLICABLES A LAS ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES AUTORIZADAS EN ESTE ARTÍCULO

A los fines de armonizar el ejercicio de los derechos descritos en el presente Artículo, con las especiales exigencias del orden institucional, y el debido respeto a los derechos de otros miembros de la comunidad universitaria, los participantes en actividades extracurriculares, incluyendo piquetes, marchas, mítines y otros géneros de manifestaciones, se regirán por las normas que se enumeran a continuación. Las infracciones a dichas normas conllevarán las sanciones disciplinarias correspondientes.

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SECCIÓN 32.4.1- INTERRUPCIÓN O PERTURBACIÓN DE TAREAS REGULARES U OTROS ACTOS

No se interrumpirán, obstaculizarán ni perturbarán las tareas regulares de la Universidad o la celebración de actos o funciones debidamente autorizados, efectuándose en las facilidades de la Universidad.

 

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SECCIÓN 32.4.2 – COACCIÓN O USO DE LA VIOLENCIA

Los referidos actos no podrán conllevar coacción hacia otras personas, ni recurrirán o incitarán a la violencia en forma alguna.

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SECCIÓN 32.4.3 – LENGUAJE UTILIZADO

No se usará lenguaje obsceno, impúdico o lascivo.

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SECCIÓN 32.4.4 – DAÑOS A LA PROPIEDAD

No se producirán daños a la propiedad de la Universidad o a la de otras personas ni se incitará a producirlos.

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SECCIÓN 32.4.5 -ACCESO Y SALIDA PARA LAS FACILIDADES

No se obstaculizará en momento alguno el libre acceso y salida de personas de las facilidades de la Universidad y de las aulas o edificios que forman parte de la misma.

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SECCIÓN 32.4.6 – TRÁNSITO DE VEHÍCULOS

No se obstaculizará ni interrumpirá el tránsito de vehículos dentro de las facilidades de la Universidad.

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SECCIÓN 32.4. 7 – USO DE AMPLIFICADORES DE SONIDO

No se utilizará altoparlantes, bocinas ni instrumento alguno por medio del cual se amplifique el sonido, fuera de las aulas o salas de conferencia que los requieran, sin autorización previa escrita del rector correspondiente o del funcionario en quien éste haya delegado, de acuerdo con las normas que deberán ser adoptadas y promulgadas por cada uno de los recintos y otras unidades institucionales, para tales fines. En todo caso, el uso de tales instrumentos se realizará en forma tal que no constituya una infracción a las normas contenidas en este Reglamento.

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SECCIÓN 32.4.8 – PIQUETES Y MARCHAS DENTRO DE EDIFICIOS

No se podrá llevar a cabo piquetes ni marchas dentro de ningún edificio de la

Universidad.

SECCIÓN 32.4.9 – PROXIMIDAD A SALONES DE CLASE U OFICINAS

Las manifestaciones, mítines y piquetes notificados previamente o los que surjan de forma espontánea, se llevarán a cabo a una distancia de no menos de 250 metros del salón de clases más próximo u oficina administrativa. El Presidente o el rector podrán designar un sitio específico en las facilidades de la Universidad donde tales actividades puedan llevarse a cabo y para la celebración de estos actos en el sitio designado, no será necesario notificar previamente al rector o a sus representantes.

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SECCIÓN 32.4.9.1- SITUACIONES ESPECIALES

En aquellas facilidades de la Universidad en que, por la configuración física de sus terrenos y edificios, se hace imposible cumplir con la disposición anterior relativa a la distancia de 250 metros del más próximo salón de clase más próximo u oficina administrativa para la celebración de tales actos, se faculta al Presidente o al rector a adoptar aquella distancia mínima que razonablemente sea suficiente para cumplir con los propósitos de este Reglamento.

SECCIÓN 32.4.10 – SUSPENSIÓN TEMPORERA DE LOS DERECHOS RECONOCIDOS EN EL PRESENTE ARTÍCULO

En caso que exista peligro claro e inminente de que el ejercicio de los derechos reconocidos en el presente Artículo habrá de resultar en la interrupción, obstaculización o perturbación sustancial y material de las tareas regulares de la Universidad, o de otras actividades o funciones legítimas universitarias, efectuándose en las facilidades de la Universidad, los rectores podrán, por resolución escrita fundamentada suspender temporalmente tales derechos en sus respectivos centros educativos. Igual derecho le asistirá al Presidente de la Universidad, con relación a todo el Sistema. En caso de que se ejercite el poder aquí conferido a los funcionarios de la Universidad, esta prohibición no podrá extenderse por más de treinta (30) días, a menos que la Junta de Síndicos autorice extender la misma por un período mayor.

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ARTÍCULO 33 – EXPRESIONES PÚBLICAS INDIVIDUALES

En sus expresiones públicas individuales, todo miembro del personal docente o no docente, se asegurará que las mismas no se entiendan como hechas a nombre de la Universidad, o alguna de sus dependencias, excepto en aquellos casos en que se le haya autorizado oficialmente a representar a la institución. En tales casos, las expresiones estarán dentro del marco de la autorización otorgada.”

 

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ESTUDIANTE QUE ESCUPIÓ PROFESOR EN UPR DA SU VERSIÓN

8 de mayo del 2017

El profesor y estudiante de maestría de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, escupió el pasado 29 de marzo a James Conlan, mientras el profesor repartía material informativo sobre la penalización de huelgas estudiantiles, en los alrededores del Recinto de Río Piedras.

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El profesor y estudiante de maestría de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, Ian Camilo Cintrón Moya, reaccionó hoy a los hechos que ocurrieron el pasado mes de marzo, donde en medio de un paro realizado en dicha unidad educativa, escupió al profesor James Conlan.

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“Quiero aprovechar la oportunidad para agradecer a todas las personas que desde ese día se han comunicado conmigo en apoyo y solidaridad con mi persona, particularmente a todos aquellos jóvenes que han sido mis estudiantes en algún momento y que fueron las primeras personas en comunicarse conmigo expresando su apoyo, precisamente porque conocen el tipo de maestro que soy y que he sido y mi compromiso de años con las causas más justas en este País”, dijo Cintrón Moya a preguntas de la prensa en una conferencia realizada en la Federación de Maestros en Cupey, San Juan.

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Cintrón Moya escupió el pasado 29 de marzo a Conlan, mientras el profesor repartía material informativo sobre la penalización de huelgas estudiantiles, en los alrededores del Recinto de Río Piedras. El incidente se dio luego que el profesor intentara entrar al campus universitario, a pesar de la paralización estudiantil en Río Piedras.

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“Sobre ese incidente en particular, hasta el momento, se radicó una querella en mi contra, según se ventiló en algunos medios noticiosos y, hasta el momento, no ha llegado a mayores. No ha habido ninguna situación ni ningún tipo de cargos contra mi persona”, expresó Cintrón Moya.

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“Una huelga estudiantil, una huelga de trabajadores, no es otra cosa que una lucha entre trabajadores. Por una parte, aquellas personas que entiendan que hay que imponer unas medidas que dejan afuera a unas personas de sus estudios y que viabilizan el que beneficios y derechos de muchas personas se pierdan y que están dispuestos a imponer esas cosas dentro de los medios que entiendan”, agregó.

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Las declaraciones del estudiante surgieron en una rueda de prensa donde el Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores denunció la campaña de represión, hostigamiento y persecución que supuestamente hay por parte del gobierno hacia los estudiantes de la UPR y las personas que se manifestaron el pasado 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores.