MAESTRO: DEL RESPETO AL MENOSPRECIO

MAESTRO: DEL RESPETO AL MENOSPRECIO

Por Jennifer Solivan Robles – martes, 14 de febrero de 2017

http://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/maestrodelrespetoalmenosprecio-columna-2291248/

JenniferSolivanRoblesEstDestacada2012HistoriaDelArteHumanidades.JPG

Durante las últimas semanas, los medios noticiosos han reportado distintos problemas de agresión en los que maestros se han visto involucrados.  Aquellos que no conocen de cerca la realidad del magisterio rápidamente le echan la culpa al maestro, cuando la realidad es que es una responsabilidad compartida en un 50/50%.  Un ejemplo podría ser el incidente en que una maestra que mordió a un niño o a una niña de Kínder que en cerraba con pestillo a la maestra y sus compañeros. 

Si bien hay maestros que están pendientes a los días de cobro, la realidad es que muchos trabajan por vocación, porque aman y valoran lo que hacen.  Sin embargo, cuando se reporta una situación, automáticamente culpamos al maestro sin siquiera plantearnos si el causante puso haber sido el niño y las influencias de su entorno.

La realidad de la clase magisterial en Puerto Rico es dura y sobre todo triste.  Nos olvidamos de que todos los individuos de la sociedad, desde el que recoge la basura hasta el médico, tienen que pasar por las manos de un maestro para adquirir los conocimientos básicos. Aun así, los maestros son la clase peor remunerada y, en los últimos años, con los peores beneficios laborales.  ¿Será por esto que la calidad de la educación ha disminuido tanto?

Yo lo he vivido de primera mano. Recientemente una de las maestras con más vocación que conozco fue agredida por un niño a tal nivel que no desea volver al salón de clases a ejercer la profesión que durante toda su vida la ha apasionado. Y mientras ella sigue encerrada en su casa para no volver a ser agredida, el niño sigue asistiendo al salón como si nada hubiera ocurrido. 

Las agresiones reportadas durante las últimas semanas son la manifestación física y visual de la frustración que vive la clase magisterial.  Frustración que llega a invadir incluso a los maestros con más vocación pues no se sienten apreciados y, sobre todo, seguros en su entorno.  Hace varias décadas el maestro era una figura de respeto; hoy día es de menosprecio.  El Departamento de Educación (DE) no mejorará en la medida en que no proteja a sus empleados docentes.  Es muy bien sabido que cuando una persona se siente feliz y segura, su desempeño es mejor. Es hora de que el DE comience a darle más la razón al maestro.  

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s