Carta a una Trabajadora Social…

Hablar de valores cristianos es fácil, esconderse es fácil, fingir sordera es fácil, bloquear es facil… PERO…

“EL QUE JUSTIFICA AL IMPIO Y EL QUE CONDENA EL JUSTO; AMBOS SON IGUALMENTE ABOMINACION A DIOS” Proverbios 17:15
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5 de abril de 2011
Sra. Merari Maldonado Rivera, TS
Escuela Intermedia Félix Castro Rodríguez – Carolina, Puerto Rico
Deseo por este medio solicitar su ayuda con un conflicto que ha surgido con mi maestro vecino, el Profesor Ramón L. (“Rey”) Rosario Medina. Deseo hacer una reunión con él y una persona neutral fuera de la situación que me permita iniciar un dialogo para dirigirme y quizás mitigar las diferencias que han surgido entre nosotros. Para que usted entienda mi posición, le contare de esta situación desde el principio.
I. En septiembre del 2010, el Profesor Rosario Medina le saco varios gritos a uno de mis grupos en el pasillo mientras salían del salón, diciendo que iba a hablar con la Directora y al yo intentar hablar con él a ver qué pasaba, me saco tres gritos a mí también y entonces me dio la espalda y corrió rápidamente hacia dentro de su salón.
II. El 18 de octubre del 2010 por la mañana, me encontraba dando un examen corto a mi grupo de salón hogar, 7-4. Antes de comenzar a dar el examen corto, les pedí a mis estudiantes de Salón Recurso (Educación Especial) que hicieran una fila en el pasillo para enviarlos a tomar su examen en Salón Recurso. De momento, escucho unos gritos en el pasillo y al salir, mis estudiantes de Salón Recurso me dicen que es el Profesor Ramón Rosario Medina, Maestro Estudios Sociales de Octavo Grado quien salió de su salón gritándoles frente a mi salón y al mirar lo veo de espaldas caminando rápidamente en una actitud desencajada hacia la escalera. Yo sigo trabajando con mi clase.
Algunos minutos más tarde, mientras estoy dando instrucciones a mi grupo tengo a un estudiante de Salón Recurso verificando que el Maestro está en su salón mientras que los demás esperan un momento frente al salón. De momento, escucho al Profesor Rosario Medina gritándoles a estos estudiantes. Al yo salir al pasillo, lo veo al Profesor Rosario Medina con su rostro enrojecido.
Yo le digo: “OK, Profe, vamos a coger las cosas con calma…”
El me grita en el pasillo “¡YO NO TENGO QUE HACER NADA!”
Y dándome la espalda corrió rápidamente a entrar a su salón.
Y yo grite, “¡PUES ECHA A CORRER MEJOR!”
El 19 de octubre de 2010 se presentó un informe de estos hechos a la Oficina de la Directora.
III. En octubre del 2010 el Profesor Rosario Medina le grito a un estudiante de Educación Especial que iba de camino a mi salón, preguntándole a viva voz en el pasillo si quería volver a colgarse. Luego el Profesor Rosario Medina no solo le grito de nuevo, mientras iba de camino a mi salón sino que también grito que iba a “atrapar ese mono y cortarle el rabo”, una referencia muy clara a su color de piel.
IV. El 4 de Noviembre del 2010 dos de mis estudiantes de séptimo grado se me acercan para decirme que el Profesor Rosario Medina estaba haciendo comentarios sobre mí en el comedor durante el periodo de almuerzo. Me dijeron que él se les acerco y les dijo que a “Quiet” (sobrenombre creado por el refiriéndose a mi) lo habían botado. Un tercer estudiante de séptimo grado se me acerco para decirme que el Profesor Rosario Medina se les acerco en el comedor durante el almuerzo para mostrarles una imitación de mi forma de hablar. Estas niñas se sintieron incomodas al escuchar esas expresiones hechas por otro maestro hacia mí.
V. El 9 de Noviembre de 2010 el que suscribe le envió una carta al Profesor Rosario Medina (con copia a la Oficina de la Directora) solicitándole que se abstuviera de intervenir con mis clases o mis estudiantes y que se detuviera la práctica de hacer expresiones burlonas y/o negativas sobre mi persona a mis estudiantes.
VII. El 12 de enero del 2011, en nuestro primer día de clase, se me acerca una de mis estudiantes de Séptimo Grado, PCM, para decirme que mientras estaba acompañando a su mama dentro de la escuela, escucho junto a ella al Profesor Rosario Medina, hacer unas expresiones “bien feas” sobre mi persona y que su mama le había dicho que hablara conmigo. Yo me comunico con su mama, la Sra. HM quien me explica que aunque no conocía al Profesor Rosario Medina, ella mientras caminaba con su hija por la escalera hacia el segundo piso vio y escucho al Profesor Rosario Medina decirle a varios padres que lo acompañaban que
“esta escuela es buena pero de maestro vecino me pusieron a un pajarraco extraño”.
El único salón que queda al lado de su salón es el mío.
La Sra. HM dijo estar sorprendida al escuchar a un maestro expresarse de esa manera y que su hija se sintió tan mal con esto que ella le dijo que hablara conmigo. Ella no entiendo a quien se estaba refiriendo el Profesor Rosario Medina pero la niña si, ya que según la mama, se ha corrido la voz entre los estudiantes que hay un conflicto entre ambos maestros.
La Sra. HM me ha hecho saber su descontento con la actitud y las expresiones del Profesor Rosario Medina y que está dispuesta a declarar sobre esto en persona o por escrito de ser necesario. Yo le explique por teléfono a la Sra. HM que honestamente, soy heterosexual, que no veía que tenía que ver eso con mi empleo, que no veía eso como asunto de controversia y EN TODO CASO ES EL PROFESOR ROSARIO MEDINA EL QUE ESTÁ MOSTRANDO PÚBLICAMENTE SU INTERÉS EN MI SEXUALIDAD Y VIDA ÍNTIMA.
VIII. El 17 de marzo de 2011, tuve una situación de disciplina con un estudiante (informado a su oficina por escrito el 18 de marzo) donde este, sin razón alguna se lanzó al suelo en el pasillo a gritar y llorar, interrumpiendo así las labores en varios salones. El Profesor Rosario Medina comenzó a restregar fuertemente las puertas de su salón para cerrarlas, convirtiendo la situación en un espectáculo de grandes proporciones.
IX. El 18 de marzo de 2011, mientras estaba en la Oficina haciendo fila para ponchar salida para almuerzo, el Profesor Rosario Medina venia caminando en la dirección contraria. Al moverme para que no chocara conmigo. Este empezó a decir en voz alta que “por eso vivimos abochornados en este país” a la vez que caminaba rápidamente hacia la puerta. Al ponchar mi entrada de almuerzo, él iba caminando al frente de mí y al salir por la puerta de la oficina, soltó deliberadamente la puerta para que esta me diera en la cara.
Mucho he de agradecer su ayuda
Prof. Efrain Suarez Arce
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“Mi Karma es muy muy fuerte. Quien me hace mal siempre recibe ese mal de vuelta. Aunque eso no me enorgullece ni me alegra, es lo justo.”

Ramón L. Rosario Medina – 11 de mayo del 2015 (https://twitter.com/ReyRosario50)

c: Ramón L. Rosario Medina “Rey Rosario”
reyrosario50@yahoo.com
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Joily Ivette Gómez-Navarro – 16 junio 2016
Compañero, no entiendo por qué, después de seis años me etiqueta en este comunicado que nada tiene que ver conmigo.
Efrain Suarez Arce – 16 junio 2016
Ante la pregunta de porque escribimos el autor Roger Rosenblatt contesto:
“…Para hacer que el sufrimiento sea tolerable, para hacer que la maldad sea inteligible y para hacer que la justicia sea deseable… “
Usted me indica que no entiende por qué, después de seis años la he etiquetado en este comunicado que nada tiene que ver con usted.
Le explicare.
Yo decidí exponer públicamente esta carta del 5 de abril del 2011 ya que en agosto del 2011, el maestro objeto de los señalamientos de esta carta saco una copia de esta de su escritorio y se la leyó a su grupo de salón hogar de octavo grado. Aparentemente una de las dos personas que recibió la carta en lugar de tomar acción, simplemente le suplieron copias de la misma.
Las expresiones que este maestro hacia sobre mi persona – donde me describía como un “PAJARRACO EXTRAÑO”, imitaba mi voz y me ponía el sobrenombre “QUIET” – eran hechas en los pasillos, en el comedor escolar, en el área del ponchador y otros. Los demás maestros vieron estas actuaciones, escucharon los comentarios y sobrenombres. Los demás maestros sabían el efecto que tendrían estas actuaciones, siendo dirigidas contra un maestro en su primer año de trabajo…
Se hicieron de oídos sordos porque la preocupación principal de cada maestro es su sobrevivencia individual. Por eso fue que en aquella reunión me dijiste que “lo importante en esto es sobrevivir”.
Cada maestro que vio estas actuaciones y escucho estos comentarios, (aun sabiendo el cómo esta ofensiva afectaría al maestro nuevo y sus interacciones con los estudiantes) Tomo la decisión de no decir nada… decir “esto no tiene nada  que ver conmigo” y con su silencio facilitaron este atropello.
Obviamente, es sumamente inconveniente para un maestro que toma la decisión de permanecer en silencio mientras atropellan a otro maestro, diciendo “esto no tiene nada  que ver conmigo” y “eso fue hace un montón de años” el que ese maestro empiece a hablar. Se supone que ese maestro atropellado también sienta temor y busque esconderse.
Yo empecé a entender todo esto cuando a mediados del 2013 me encontraba tomando un café con mi pareja en la Panadería Rica Dona y fui a saludar a una niña que fue una de mis mejores estudiantes, y vi el cómo me viro la cara y siguió caminando. Allí empecé a escribir y a sacar nombres y apellidos.
Porque la cobardía y la carencia de valores de otros NO me obliga al silencio…
Lo que motiva todo esto es el temor. Y esto tendría su máxima expresión  luego del 6 de abril de 2011.
Ese fue el día en que – finalizando mi primer año de maestro -, un estudiante con un largo historial de intervenciones disciplinarias me acuso de haberlo agredido. El papa del estudiante era un Policía Municipal de Carolina retirado, Y TODOS LO SABÍAN MENOS YO.
Llegan dos Policías Municipales a la escuela y hacen el espectáculo de sacarme arrestado de la escuela frente a todos los nenes. La realidad fue que me llevaron a una celda, llame a mis abogados, quienes hablaron con el Fiscal quien tan pronto término de entrevistar al menor no solo ordeno que me sacaran de la celda sino que archivo el caso sin radicar cargos en mi contra.
Estoy seguro que recuerdas esa época. Entre lágrimas y sollozos la llame a usted, llame a Camacho, llame a Oliver, llame a Rodríguez. Llame a mis compañeros… Todos dejaron de contestar sus celulares – nuestra última comunicación fue el 1 de junio del 2011, cuando usted me texteo que “el silencio no es sinónimo de indiferencia”.
El equipo de maestros no solo toma la decisión de permanecer en silencio mientras atropellan a otro maestro, diciendo “esto no tiene nada  que ver conmigo”, sino que toman la decisión de cortar toda comunicación con él. Y con esta cruel acción el equipo completo se convirtió en cooperadores pasivos en una ofensiva de parte de un muchacho embustero y un papa bien conectado contra otro maestro.
Ustedes tenían que saber que el papa del estudiante era un Policía Municipal de Carolina retirado. Ustedes tenían que saber que uno de los Policías Municipales de Carolina que fue a arrestarme era padre de otro estudiante en la escuela y sobrino de una ex vice alcaldesa de Carolina. Alguien tiene que haber escuchado cuando un grupo de estudiantes frente a la oficina empezó a gritarme, “¡PRESIDIARIO!” cuando entre a la escuela el lunes, 11 de abril del 2011.
Eso explica por qué todos dejaron de contestar sus celulares.
Mientras que mis “compañeros” se escondían, estas alocadas acusaciones no lograron convencer ni a la Directora de la escuela, ni al Superintendente del Distrito de Carolina, ni al Director de la Región Educativa de San Juan, ni a la División Legal del Departamento de Educación, ni a la Secretaria Asociada del Departamento de Educación, ni a la Unidad de Maltrato Institucional del Departamento de la Familia.
Al final, todos ustedes dirán “ese tipo está loco” o “esto no tiene nada  que ver conmigo” o “yo no recuerdo eso” o “yo no sabía nada” o “eso no fue así”. Esto porque la preocupación principal de cada maestro es su sobrevivencia individual de lunes a viernes.
Pero…
“…teman al Señor y tengan cuidado con lo que hacen, porque el Señor nuestro Dios no admite la injusticia ni la parcialidad ni el soborno.” 2 Crónicas 19:7
Joily Ivette Gómez-Navarro – 16 junio 2016
esa es su interpretación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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